Cómo DEVA ayudó a un cliente a incrementar hasta un 30% su capacidad de almacenamiento con un sistema Double Deep
El problema no siempre es la falta de espacio.
En muchas ocasiones, el verdadero reto está en cómo se utiliza.
Uno de nuestros clientes operaba un almacén con una amplia variedad de materiales, pero sin un sistema de almacenamiento estructurado. La mayor parte del inventario se encontraba directamente sobre el piso, lo que dificultaba la localización de los productos, limitaba la capacidad disponible y reducía la visibilidad sobre las existencias reales.
El cliente necesitaba aumentar el número de posiciones de almacenamiento sin ampliar las instalaciones y, al mismo tiempo, conservar un nivel adecuado de acceso a los distintos materiales.
El reto
Antes del proyecto, la operación enfrentaba tres problemas principales:
- Falta de orden y aprovechamiento del espacio vertical.
- Dificultad para localizar y controlar los materiales.
- Una capacidad insuficiente para acompañar el crecimiento de la empresa.
Además, debido a la diversidad de productos, no todos los materiales podían almacenarse de la misma manera. Algunos requerían tarimas y otros necesitaban colocarse manualmente sobre superficies adecuadas.
La solución, por lo tanto, no podía limitarse a instalar racks. Era necesario entender primero cómo funcionaba toda la operación.
El diagnóstico de DEVA
El equipo de DEVA realizó un análisis de los materiales, las dimensiones de las cargas, los tipos de producto, los equipos de manejo y las necesidades operativas del cliente.
A partir de este diagnóstico, se desarrolló un layout y se evaluaron diferentes alternativas de almacenamiento.
Un sistema selectivo convencional no permitía alcanzar la cantidad de posiciones requeridas dentro del área disponible. Sin embargo, también era importante evitar una solución que limitara excesivamente el acceso a los distintos productos.
Después de analizar estas condiciones, se determinó que un sistema Double Deep ofrecía el mejor equilibrio entre capacidad, operación y aprovechamiento del espacio.
“No basta con que un cliente solicite un sistema Double Deep. Primero hay que entender cómo funciona su almacén y si la solución será compatible con todas sus actividades.”
La solución implementada
DEVA diseñó un sistema Double Deep adaptado a las necesidades reales del cliente.
El proyecto incluyó:
- Un layout diseñado específicamente para la operación.
- La definición de capacidades y dimensiones de carga.
- Parrillas en determinados niveles para almacenar materiales sin tarima.
- La revisión de los espacios necesarios para el equipo de manejo.
- La consideración de tolerancias, alturas y posibles necesidades de crecimiento.
La solución permitió aprovechar mejor tanto el área disponible como la altura del almacén.
En este proyecto, el sistema incrementó aproximadamente entre un 25 y un 30 % la capacidad de almacenamiento en comparación con una configuración selectiva convencional.
Este resultado corresponde a las características particulares de la operación, ya que el incremento real depende del layout, el ancho de los pasillos, la altura disponible, el montacargas y el perfil del inventario.
Los resultados
La implementación no solamente aumentó la capacidad.
También transformó la manera en que el cliente gestionaba su inventario.
Entre los principales resultados se encontraron:
- Mayor orden dentro del almacén.
- Mejor localización y control de los materiales.
- Mejores condiciones de almacenamiento y conservación.
- Reducción del riesgo de mermas.
- Mayor visibilidad sobre las existencias reales.
- Espacio disponible para planificar el crecimiento futuro.
Durante el proceso de organización, el cliente incluso identificó materiales cuya existencia desconocía.
Esto permitió descubrir que contaba con inventario de productos que normalmente volvía a comprar, simplemente porque no sabía que ya se encontraban disponibles en stock.
“El orden no solamente ayuda a aprovechar mejor el espacio. También permite reducir mermas, controlar el inventario y conocer la capacidad real del almacén.”
El principal aprendizaje
Antes del proyecto, el cliente consideraba que su almacén estaba prácticamente lleno.
Sin embargo, una vez que los materiales fueron organizados dentro del nuevo sistema, descubrió que todavía contaba con una cantidad importante de espacio disponible.
El problema no era únicamente la capacidad física.
Era la falta de estructura, visibilidad y control.
Gracias al proyecto, el cliente pudo pasar de una operación basada en materiales almacenados sobre el piso a una operación organizada, medible y preparada para crecer.
¿Cuándo es conveniente un sistema Double Deep?
El Double Deep puede ser una excelente alternativa para aumentar la capacidad de almacenamiento, pero no es adecuado para todas las operaciones.
Antes de implementarlo, es necesario analizar:
- La diversidad de productos.
- La cantidad de tarimas disponibles por SKU.
- La frecuencia y el método de picking.
- La rotación del inventario.
- El nivel de acceso requerido.
- Las capacidades y dimensiones de las cargas.
- El tipo de montacargas necesario.
- Los planes futuros de crecimiento.
También es importante no asumir que un sistema de doble profundidad duplicará automáticamente la capacidad.
La verdadera ganancia depende del diseño integral del almacén.
Más que instalar racks
El valor de un proyecto de almacenamiento no está únicamente en la estructura metálica.
Está en comprender cómo funciona la operación, cómo se mueve el inventario y qué necesita el cliente para crecer.
En DEVA no solamente instalamos racks.
Diseñamos soluciones de almacenamiento que integran espacio, inventario, equipo de manejo y procesos operativos.
Porque cuando un almacén parece no tener más capacidad, el siguiente paso no siempre es crecer en metros cuadrados.
A veces, el siguiente paso es diseñarlo mejor.
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